EMPAREJAMIENTO FORMATIVO -UN MODELO DE EMPAREJAMIENTO PARA EL SIGLO XXI- (Paso # 6)

Al momento de redactar estas líneas pienso en el tiempo que Luz Adriana y yo llevamos caminando juntos. También pienso en el bambú. ¿Qué relación hay entre lo uno y lo otro?

Después de siete años de aparente silencio e inactividad, el bambú empieza su vertiginoso crecimiento. Durante esta primera etapa de vida, el bambú esta echando raíces, afirmándose en la tierra.

Nosotros llevamos un poco más de siete años y justamente este último año ha sido quizá el más crítico de todos. Tanto que por primera vez estuvimos distanciados durante tres meses.

Ha sido un año decisivo en todos los aspectos de nuestra vida en pareja.

Un año para comprender el propósito de nuestra relación. La razón de ser de nuestro encuentro en esta fascinante aventura de la existencia.

Esta ha sido una relación de pareja poco convencional. Tanto que comenzó desde el mismo día en que nos conocimos, por allá el 28 de enero de 2006 en la cinemateca distrital. Si nos ponemos románticos, diríamos que fue amor a primera vista.

Al igual que todas las parejas, nuestro vínculo comenzó siendo biológico. Es decir, movido por una atracción química.

Con el paso del tiempo, esa atracción química se fue complementando con una afinidad psicológica. A simple vista, coincidíamos en creencias, prácticas y afectos.

Desde el principio, la conversación ha sido nuestro mayor deleite. Durábamos y aun lo hacemos, horas y horas conversando sobre la vida; filosofando, especulando, conjeturando.

Ahora comprendo, lo que realmente estábamos haciendo sin ser conscientes plenamente de ello, era utilizando una Herramienta Afectiva propia del Emparejamiento Formativo: el Conocimiento Interpersonal.

Así transcurrieron prácticamente los primeros dos años, éramos una pareja que estaba disfrutando de los gozosos. De los placeres del emparejamiento, de las mieles del apareamiento. Pero también de las satisfacciones de la conversación, del aprendizaje mutuo, de la mirada reflexiva frente a la Vida.

Para entonces, en nuestras mentes aun no se cruzaba la posibilidad de hacer una vida juntos. Éramos novios, cada cual con sus propios sueños y expectativas como individuos.

Después de los gozosos empezaron a llegar los dolorosos.

Empezó a salir a flote mi herencia machista.

Comenzaron a hacerse evidentes mis carencias afectivas.

Mis instintos egoístas empezaron a presionar.

En aquella época, la fidelidad no hacia parte de mi software afectivo. Por el contrario, mi actuar estaba condicionado por esa tendencia biológica masculina a la novedad y la variedad.

A raíz de lo anterior, en mayo de 2008 casi llega a su fin esta historia. De hecho, formalmente la habíamos concluido.

Días después de esa ruptura nos llegó un bello regalo de la Vida.

Un regalo que encaminaría nuestra relación hacia un plano más social. Es decir, un paso más allá de lo biológico y lo psicológico.

Vía chat, mi Luz me soltó la bomba:

-Estoy embarazada.

A partir de ese momento quedamos conectados completamente.

Biológicamente, tendríamos un hijo.

Psicológicamente, se nos abrían las puertas hacia la felicidad.

Y Socialmente, tendríamos la oportunidad de construir una familia.

El único hecho cierto en ese momento era lo biológico. Seriamos padres.

Lo psicológico y lo social, es decir la posibilidad de ser felices y construir una familia, aun estaba por verse.

Habiendo superado los miedos y la negación inicial, a partir de ese instante empezamos otra historia. Llenos de ilusión, pero carentes de herramientas. Razón por la cual, la construcción de nuestra relación ha sido sumamente difícil.

No obstante la dificultad, nos hemos mantenido unidos. Muchas crisis hemos vivido. Muchas lecciones hemos aprendido. A tal punto que hoy somos plenamente conscientes del propósito de nuestra relación:

Encarnar, construir y divulgar un modelo de emparejamiento que sea compatible con el espíritu de la época.

Un modelo de emparejamiento que tenga como principio fundante la Equidad.

Un modelo en el que mujeres y hombres Trabajamos Juntos en la construcción consciente de nuestra relación, la crianza de nuestros hijos y la consecución de los recursos vitales necesarios para cuidar y proteger nuestra Tribu Familiar.

Hoy pienso que es muy osada esta apuesta.

Y es osada porque un modelo de estas características es tremendamente exigente.

Y es exigente porque exige compromiso y coherencia absoluta.

Se requiere mucha fortaleza afectiva y sobre todo, despertar y mantener la conciencia atenta.

Hoy, como dirían los sociólogos observadores de esta época, las relaciones de pareja son liquidas, efímeras, fugaces, triviales. Están más expuestas al destructor caos que a la constructiva armonía.

Y esto es así porque los modelos tradicionales están haciendo agua. Se están derrumbando, ya no estructuran la relación. Y es así también porque las parejas de hoy ya no buscamos solo estabilidad, también queremos felicidad   y sobre todo, sentido.

De igual manera, estamos expuestos a un caudal de información y publicidad en la que el emparejamiento es tratado también como un producto de consumo, de usar y tirar. “Sin compromiso”, como dirían las loras de ese virus social conocido como regueton.

Cada generación tiene su desafío. Se enfrenta al dilema de continuar con una tradición cultural o de emprender nuevos caminos. Ambas posibilidades tienen su precio. Aferrarse a las pesadas cargas de la tradición o atreverse a experimentar las incertidumbres del futuro. A lo mejor se trate de una sabia síntesis de las dos.

Cualquiera sea el caso, lo cierto es que siempre conservamos la ilusión de que emparejarnos nos permita probar el elixir de la felicidad.

La felicidad, la esquiva y tan mal comprendida felicidad.

Los modelos no son camisas de fuerza. Han sido configurados para brindarles estructura a mujeres y hombres que deciden caminar juntos. Cada época y cada cultura ha tenido sus propios modelos.

Nosotros sentimos que estamos en el albor de una nueva época y como tal, exige la creación de nuevos modelos en todos los ámbitos. Y lógicamente que el emparejamiento no podía ser la excepción. De hecho, intuyo que las culturas se empiezan a construir a partir de la forma como las mujeres y los hombres se emparejan.

El emparejamiento es el núcleo de todo sistema cultural.

Somos producto de un emparejamiento y hacia el emparejamiento nos encaminamos.

Si esto es así, ¿por qué no hacer del emparejamiento una oportunidad para formarnos, para seguir creciendo como seres humanos?

El Emparejamiento Formativo plantea esa posibilidad.

El Emparejamiento Formativo comprende que mujeres y hombres no solo nos juntamos para aparearnos, sino también para construir Tribus Familiares. Para descubrir y cultivar nuestros talentos. Para trabajar en pro, ya no solo de nuestra relación, sino en la construcción de una mejor sociedad.

La construcción de una mejor sociedad no es un asunto solamente de los políticos egoístas, es sobre todo un asunto de las parejas, de esas que logran construir Tribus Familiares, de esas que aportan soluciones y no problemas.

Tremendo desafío, ¿no?

Bueno, esta es nuestra causa.

Este es el propósito de nuestra relación.

Es un viaje largo, pero ya es inevitable.

Quizá nuestra relación entonces es como el bambú, siete años duró echando raíces, preparándose para cumplir con su misión.

Ahora parece que llegó el momento de crecer.

¿Hasta donde?

No importa. Lo que importa es el viaje.

Esta es justamente nuestra concepción de la felicidad:

Un viaje, no un destino.

Un viaje entre dos.

¿DOS SON PAREJA? (Paso # 5)

 

No siempre dos son pareja, aunque las apariencias digan lo contrario.

Hace unos días en “Pregunta Yamid”, el personaje entrevistado de turno era un logoterapeuta con nombre africano que dijo algo con lo cual nos identificamos plenamente:

“En la pareja realmente no son dos sino tres: Yo, Tu y la relación que nos une a los dos”.

Matemáticamente hablando la ecuación seria así:

Yo+Tu=Nosotros

El Nosotros es el tercero de la relación; es tan único y particular como cada uno de los individuos que la componen.

Es tan real ese Nosotros que también nace, crece, se reproduce y muere.

Es un organismo vivo!!!

Y como tal debe ser cuidado y protegido, de lo contrario morirá.

Aunque puede suceder también que ese Nosotros solo existe en la mente de uno de los dos. Como cuando una mujer finge estar embarazada para retener al objeto de su “amor”.

Lo que para uno es una relación, para otro no es más que un vacilón.

Este hecho lo estamos viendo mucho en las mujeres de nuestra generación.

Profesionales realizadas académicamente, que en los asuntos del amor están bajo los efectos de una sutil ilusión.

Creyendo que tienen una relación, cuando en realidad dicho vinculo solo esta en su imaginación.

Mujeres que caen en las garras de sofisticados depredadores afectivos camuflados de príncipes azules, que con el paso del tiempo dejan al descubierto su amargo sabor.

Personajes tremendamente egocéntricos, poco empáticos y sumamente tóxicos. Parásitos que envenenan la conciencia. Mas prestos al apareamiento que al emparejamiento.

De modo que no es para nada fácil construir ese Nosotros.

Más aun cuando vivimos en una sociedad en la que no se nos enseñan las herramientas necesarias para emprender la tarea más dura y compleja de la existencia humana.

En esta tarea justamente andamos Luz Adriana y Yo. Construyendo este Nosotros.

Al respecto, hace unos días mi maestro Miguel De Zubiría me escribía:

“Que bien que sigas en esa ardua lucha; la mejor o la peor de la existencia, en la cual hay mucho por ganar, o mucho por perder, casi siempre demasiado.”

No obstante lo arduo de la tarea, construir un Nosotros es un desafío que bien vale la pena asumir. Es indudable que si se asume con compromiso, entrega y pasión, la recompensa será sumamente generosa.

Nosotros, que practicamos el Emparejamiento Formativo, estamos constatando que se cosecha mucho afecto, mucha sabiduría y mucho trabajo.

Razón tiene la sabiduría China:

“Si caminas solo,

irás más rápido;

si caminas acompañado,

llegarás mas lejos.”

CONFLICTOS DE PAREJA -EL PROBLEMA DE FONDO DE LA SOCIEDAD COLOMBIANA- (Paso # 4)

“La adversidad es la forma que tiene la Vida para probar y perfeccionar a las personas. Sin eso, jamás desarrollaríamos carácter”.

Deng Ming Dao

“Si una persona en un pareja tiene un patrón seguro, tiene relativamente pocos conflictos y crisis. Pero cuando ambos integrantes de una pareja son ansiosos, entonces es comprensible, tienden a las discusiones y a las peleas y demandan una constante atención. La aprehensión, el resentimiento y la incomodidad son, después de todo, contagiosas”.

Daniel Goleman

Tres meses duró nuestro último gran conflicto.

Tres meses llevamos construyendo nuestra reconciliación.

¿Cuál es el balance?

Poderoso!!!

Un conflicto de pareja no se soluciona por la fuerza, eso solo produce mas conflicto.

Un conflicto de pareja solo se soluciona con mucho afecto, mucha sabiduría y mucho trabajo.

Padecer los estragos de un conflicto de pareja me ha llevado a volcarme a reflexionar sobre este fenómeno del emparejamiento.

Nada ha perturbado más mi mente que la inminente posibilidad de la separación de mi mayor fuente de amor:

Mi adorada Luz Adriana.

Ya en mi infancia padecí los estragos de una pareja en permanente conflicto.

El conflicto crónico solo trae caos y desolación.

Los conflictos intensos de pareja son a mi juicio el problema de fondo de la sociedad colombiana.

Los conflictos de pareja son el germen de todos los conflictos sociales.

Si esto es así, como sociedad somos sumamente inconscientes de esta realidad.

Le prestamos más atención a los efectos de este conflicto que a sus causas.

Es urgente una pedagogía del emparejamiento.

Pero necesitamos una pedagogía que parta de la práctica, no solo de la teoría.

Necesitamos una pedagogía del emparejamiento que se pueda encarnar y no solo predicar.

Necesitamos una pedagogía del emparejamiento representada por parejas no solo explicada por expertos.

Y esta pedagogía del emparejamiento debe ser llevada a todos los escenarios sociales. Especialmente en aquellos donde se supone que se estudia y se trabaja.

En la escuela y en la empresa es fundamental aprender a lidiar con los conflictos de pareja.

No es este un lugar para las cifras y las estadísticas, basta con observar la realidad para darse cuenta que los conflictos de pareja son cada vez más intensos y sus efectos devastadores.

Directa o indirectamente todos somos victimas de los conflictos de pareja.

Una sociedad que no le preste atención a esta realidad, es una sociedad que esta condenada a la infelicidad, a la amargura social.

La salud de una sociedad depende de la salud de sus parejas, esa es la semilla.

En la pareja empieza la paz y en la pareja arranca el conflicto.

Cuando una pareja vive en paz, construye.

Cuando una pareja vive en permanente conflicto, destruye.

No es fácil la vida cuando se esta en conflicto con la pareja, se hace mas pesada, tediosa.

En cambio cuando hay armonía en la relación, el cuerpo pesa menos, levitamos, nos inspiramos y sobre todo, nos motivamos. Se siente la Vida.

¿Cómo podemos contribuir individualmente a la solución de nuestro conflicto de pareja?

No gastando nuestras energías en criticar al otro, en señalar constantemente sus defectos.

Sino más bien invirtiendo nuestras energías en la corrección de nuestros propios defectos, lo mismo que fortaleciendo nuestras cualidades.

Adicionalmente, utilizando todo el tiempo dos Herramientas Afectivas propias del Emparejamiento Formativo: la Empatía y la Asertividad.

Con estas dos Herramientas Afectivas se apagan incendios y se construyen relaciones.

En esas andamos nosotros.

Por estos senderos estamos caminando mi Luz y yo.

BÚSQUEDA Y DESCUBRIMIENTO DEL PROPÓSITO DE NUESTRA RELACIÓN DE PAREJA (Paso # 3)

Poco a poco vamos descubriendo el propósito de nuestra relación de pareja.

Quizá para tener tranquilidad psicológica, con cada nuevo descubrimiento de este rompecabezas del vivir en pareja, uno cree que llegó al punto, pero no, es solo el hallazgo de una nueva pieza.

Quienes siguen esta historia, habrán podido deducir que Luz Adriana y yo estuvimos a punto de separarnos.

De hecho, tomamos distancia durante tres amargos meses.

Tiempo durante el cual cada uno reflexionó profundamente sobre nuestro vinculo.

Sobrevivimos a una intensa tempestad.

Un conflicto que puso a prueba nuestra relación.

Un conflicto que nos hizo naufragar en un mar de dudas y de confusión.

Por fortuna, después de la tempestad que significó esta última crisis que tuvimos, ahora ha llegado la calma y con ella la claridad.

Quizá esa sea una de las ganancias de las crisis de pareja.

Si se tiene una actitud reflexiva, se pueden aprender valiosas lecciones que fortalecen la relación e incluso la llevan a un siguiente nivel.

Como dirían las abuelas, después de los gozosos llegan los dolorosos, y si éstos se superan, en lo que a las relaciones de pareja se refiere, el siguiente nivel son los gloriosos.

Los gloriosos son un estado afectivo en el que la pareja ha logrado trascender ese desgastante círculo vicioso de luna de miel gozosa y luego tensión dolorosa y después explosión y luego una vez mas luna de miel y así una y otra vez. A merced de promesas fallidas y de placeres efímeros.

¿Y como saber que se ha salido de ese circulo vicioso?

Muy probablemente se sale del círculo vicioso del emparejamiento cuando la pareja empieza a comprender el propósito de su relación y entra en un círculo virtuoso.

No es para nada fácil porque se requiere una permanente actitud reflexiva. Conocer y comprender el vínculo; ya sea para profundizarlo o para concluirlo antes de acumular amarguras innecesarias.

Algo que ha jugado a nuestro favor es el hecho de trabajar justamente ayudándole a otras parejas a solucionar sus conflictos.

La experiencia y conocimiento que hemos cosechado en este oficio ha sido clave en nuestra propia relación.

Hace unos días por ejemplo, luego de conocer la historia de dos abnegadas mujeres que decidieron culminar su toxico vínculo de pareja, tuvimos una impactante revelación:

El propósito de nuestra relación es encarnar y construir un modelo de emparejamiento que le de estructura a nuestra propia relación y sirva de referente para otras parejas.

Esta es nuestra misión.

Para esto nos encontramos en esta Vida.

ARMONÍA Y PAZ EN LA RELACIÓN DE PAREJA (Paso # 2)

 

 

-¿Me desagrada?- ¿Por qué? –No estoy a su altura… ¿Ha respondido así alguna vez un hombre?

Federico Nietzsche

“Lo que alguien cree llega a ser realidad para él”

Mónica Cavallè

 

Yo creo en el Emparejamiento Formativo.

La tesis básica de este modelo de emparejamiento es que las parejas debemos Trabajar Juntos.

Trabajar Juntos en la construcción de la relación, la crianza de nuestros hijos y la consecución de recursos para sostener nuestra Tribu Familiar.

Esto en la teoría es perfectamente posible, pero en la práctica es sumamente difícil.

Así lo estoy experimentando, de esta forma lo estoy sintiendo.

Para que llamarnos a engaños, no es fácil.

En tiempos de amores líquidos y cuando se ha vuelto normal el caos en el amor, pensar que emparejarse va más allá de aparearse, de satisfacer unas necesidades biológicas, es casi una locura.

¿Cómo se va a amarrar uno a una sola mujer?

¿Cómo se va cerrar a la posibilidad de tener un romance aquí y allá?

¿Cómo va a renunciar a su libertad?

Soy hombre, tengo 33 años y vivo en una sociedad en la que el compromiso y la responsabilidad como pareja, padre y trabajador son un bello predicamento de dientes para afuera. Pero adentro, en el campo de batalla, en la vida cotidiana si que es difícil, muy difícil.

El Emparejamiento Formativo contempla que uno se empareja fundamentalmente es para crecer como ser humano. Para fortalecer sus cualidades y mantener a raya sus defectos.

Aunque es una dura batalla, y son esos defectos los que justamente van en contra de la armonía y la paz en la relación.

Los defectos están alimentados por el egoísmo.

Las cualidades son atraídas por el altruismo.

Cuando una relación de pareja es alimentada por las cualidades de cada uno, ésta mantiene en armonía.

Pero cuando alguno de los dos pierde el control sobre sus defectos, la relación se caotiza, porque el egoísmo deteriora la confianza y por lo tanto la fe en la relación.

En esta historia de amor con Luz Adriana, ella esta mas cerca al altruismo, a la empatía y yo, la verdad es que yo estoy más cercano al egoísmo. Esta es la batalla que todos los días tengo que dar.

Por eso como decía Nietzsche, a veces siento que no estoy a su altura.

Yo entiendo bien lo que debo hacer, pero a veces me gana el sinsabor, el egoísmo, el malestar, el afán. Y cuando entro en este estado afectivo me bloqueo, y por momentos, siento ganas de renunciar, de tirar la toalla.

Y es aquí donde se afecta la armonía en la relación.

Pero cuando esto ocurre, entra en acción el sistema inmune de la mente. Ese que está para protegernos del ataque de los pensamientos negativos, de la negatividad que se puede apoderar de nuestra conciencia, de las creencias que lo pueden llevar a uno abandonar el barco.

Entiendo que es una batalla, o por lo menos yo lo siento y lo creo así.

Tengo ante mi dos caminos:

Por un lado, está una vida compartida, en comunidad, fuertemente estructurada y con un claro propósito existencial. Este es el sendero del Emparejamiento Formativo que se me presenta con Luz Adriana.

Y por el otro, está una vida solitaria, promiscua, al servicio solamente de mis placeres, mis cadenas. Frustrado y lamentándome hasta la muerte de lo que pudo haber sido y no fue. Obligado al autoengaño para mantenerme en pie.

El primero es un camino muy difícil, así lo estoy sintiendo y experimentando. Pero mi conciencia me dice que es el camino más sensato.

El segundo camino en cambio, es un camino estúpido, cobarde, pusilánime.

Creo firmemente en el Emparejamiento Formativo, y esta creencia me da la fortaleza para seguir batallando contra mis defectos, y alimentando mis cualidades.

Una de estas cualidades es que me encanta reflexionar. Gracias a esto constato que escribir me relaja, serena mi mente y sobre todo, me ayuda a comprenderme mas y mejor.

Una mente serena es una mente que puede contribuir con la armonía y la paz en la relación.

Mientras que una mente en caos, deteriora y acaba con la relación.

Una última cosa:

Cuando la mente está en su estado armónico la relación de pareja avanza.

Pero cuando la mente está en su estado caótico, la relación de pareja se estanca.

De modo que cuando la mente esta serena se puede dar un paso cada día.

Acabo de caer en cuenta que esta reflexión es un indicador del estado de nuestra relación.

Nos vemos (ojalá  mañana) con el tercer paso de esta historia de amor de Emparejamiento Formativo:

“Búsqueda y Descubrimiento del propósito de nuestra relación de pareja”.

 

NUESTRA HISTORIA DE AMOR -UNA HISTORIA DE EMPAREJAMIENTO FORMATIVO-

“Todas las grandes cosas del mundo comienzan siendo pequeñas…

Un viaje de mil kilómetros comienza cuando das el primer paso.”

Lao Tze

 

Los designios de la Vida, Dios, del Amor, como quiera que se le llame, da igual, nos llevaron a Trabajar Juntos.

Trabajar Juntos en la representación de una historia.

Según lo aprendimos recientemente[1], representar una historia es vivir de manera que esa historia se convierta en realidad. En otras palabras, representar una historia es esforzarse por hacerla realidad.

Según esa misma fuente, toda historia es la elaboración de una premisa.

La premisa de nuestra historia es que las parejas debemos Trabajar Juntos.

De acuerdo con esta premisa, las parejas que Trabajamos Juntos practicamos el Emparejamiento Formativo.

Grosso modo, la historia de las parejas que practicamos el Emparejamiento Formativo reza así:

Por razones biológicas, psicológicas y socioculturales, las mujeres y los hombres nacemos para Estar Juntos.

Para Caminar Juntos en nuestro viaje por la Vida.

Para Trabajar Juntos en la construcción de un Nosotros para nuestra propia relación de pareja.

Para Trabajar Juntos en la crianza formativa de nuestros hijos.

Para Trabajar Juntos en la generación y consecución de recursos vitales con los cuales alimentar y cuidar nuestra Tribu Familiar.

Siete años, ocho meses y diecinueve días llevamos preparándonos para emprender este viaje. Creemos que el equipaje ya esta listo y que ha llegado la hora de empezar a caminar.

Este es nuestro primer paso.

Durante este viaje reflexionaremos públicamente sobre lo que significa el Emparejamiento Formativo y sus implicaciones sociales, económicas, políticas, educativas, culturales en suma.

Te compartiremos nuestras vivencias y aprendizajes en esto de Trabajar Juntos.

Te compartiremos nuestra historia de amor.

Un amor que se alimenta de nuestro vinculo como pareja, de la relación con nuestros hijos Orianna y Dante, y del trabajo que hemos emprendido.

Como los dos disfrutamos del oficio de escribir, algunas veces te hablaremos en plural, y en otras ocasiones escucharas la voz de cada uno.

Como todo viaje, este también necesita recursos para llevarse a cabo. Comprendemos que los recursos no son solamente económicos, sino también afectivos y sapienciales.

Estos recursos vitales son el combustible que necesitamos para caminar hacia nuestro destino. Para obtenerlos, ofreceremos nuestros servicios de Orientación, Formación y Consultoría.

Estamos en capacidad de poner toda nuestra experiencia como pareja y conocimientos sobre este fenómeno del emparejamiento humano, al servicio de las personas que requieran asesoría para Solucionar sus Conflictos de Pareja. De igual manera, ofreceremos charlas, talleres y procesos de Formación Afectiva en empresas, ONGs, colegios, jardines y hogares infantiles.

Así financiaremos este viaje.

Un viaje que ya es inevitable para nosotros. Porque lo necesitamos como pareja y porque nuestra sociedad lo esta pidiendo a gritos.

De hecho, el emparejamiento es el Vínculo Afectivo por excelencia. No existe otro vínculo que determine tanto la vida como éste. Y no solamente la vida personal, sino también la de los hijos, la familia, la comunidad y la sociedad.

Suele decirse que la familia es el núcleo de toda sociedad. Lo cual es cierto. Pero se desconoce, que hay algo anterior a la familia.

Ese algo es la pareja.

Por lo tanto, podríamos concluir que la pareja es la semilla de toda sociedad.

No es exagerado afirmar que donde hay una pareja sana, habrá una familia sana, y donde hay una familia sana habrá una sociedad sana.

La pregunta obligada entonces es:

¿Cuál crees tú que es el estado de salud actual de nuestra sociedad?

Nosotros creemos que nuestra sociedad esta enferma.

Nosotros creemos que estamos atravesando por una profunda crisis social.

¿Por qué?

Porque la familia esta enferma y derrumbándose.

Porque la pareja esta enferma y banalizándose.

Porque el compromiso brilla por su ausencia.

Porque nuestra generación esta siendo testigo de una violencia social, de pareja, intrafamiliar, escolar, de genero, sumamente peligrosa para la armonía de una sociedad.

Por eso creemos firmemente que la mejor manera de sanar nuestra sociedad es empezar sanando su semilla.

Es empezar sanando las relaciones de pareja.

Y como bien reza un adagio popular: el ejemplo empieza por casa.

Para nosotros, la mejor forma de sanar es formar.

Por eso creemos firmemente en el Emparejamiento Formativo.

Siete años, ocho meses y diecinueve días llevamos sanando nuestra relación.

Durante este mismo tiempo hemos echado las raíces y sentado las bases para encarnar y construir este modelo de Emparejamiento Formativo.

Ahora pasamos de la sanación a la formación.

En el horizonte vemos entonces:

  1. La consolidación de nuestra relación de pareja.
  2. La publicación de nuestro primer libro sobre el Emparejamiento Formativo.
  3. La creación de la primera Escuela de Parejas Formativas.

Estos son nuestros objetivos, hacia ellos caminaremos.

Para terminar con el prologo de esta historia te dejamos un adelanto de las reflexiones que te compartiremos en estos primeros días de viaje.

Nos hemos ideado una metodología de publicación consistente en utilizar las iníciales del alfabeto. Y cada reflexión es un paso más de nuestro viaje.

Este prologo es el paso # 1.

Paso # 2

Armonía y Paz en la relación de pareja.

Paso # 3

Búsqueda y Descubrimiento del propósito de nuestra relación de pareja.

Paso # 4

Construyendo nuestra relación de pareja.

Paso # 5

Dar Amor a tu pareja.

Paso # 6

Emparejamiento Formativo: un modelo de emparejamiento para el siglo XXI.

Paso # 7

Formación Afectiva: la Filosofía de Vida del Emparejamiento Formativo.

Paso # 8

Ganar-Ganar: la estrategia del Emparejamiento Formativo.

Paso # 9

Herramientas Afectivas: las herramientas para construir un Emparejamiento Formativo.

Paso # 10

Interactuar con tu pareja: Empatía y Asertividad las mejores herramientas para lograrlo.

Paso # 11

¿Juntos o Separados? Las formas de vivir en pareja.

Paso # 12

Kun: la sabiduría femenina en el Emparejamiento Formativo


[1] Daniel Quinn: “Ismael”

CREAR CONEXIÓN AFECTIVA: EL PROPÓSITO DE LA CRIANZA FORMATIVA

 

“Para ser un buen padre o una buena madre hace falta un alto grado de destrezas aprendidas” Richard Sennett.

Existe un oficio que ha acompañado y acompañará por siempre la existencia del ser humano, el oficio por antonomasia más exigente, de mayor cuidado, el más complejo, definitivo, demandante, el que más sabiduría, conocimientos y práctica requiere, el que más dicha y satisfacción otorga cuando se desempeña de forma consciente, esmerada, dedicada. Oficio que no obstante su importancia, es tomado muchas veces a la ligera, prestándosele poca o ninguna atención; y por ende, termina convirtiéndose con frecuencia en fuente de desdicha y angustia permanente.

Este oficio tan determinante para la vida del ser humano no puede ser otro que el Oficio de la Crianza. El desempeño que tengamos en este oficio determina en gran medida nuestra felicidad o infelicidad. Razón de peso para trabajar decididamente en hacer bien la tarea desde el comienzo, en hacer la tarea a tiempo. Hoy más que en cualquier otra época este oficio demanda especial atención si tenemos en cuenta que “la cultura occidental ha cambiado los patrones de educación familiar. Hemos pasado de una estructura educativa basada en la autoridad, a otra más indulgente, que quiere estar basada en la amistad de padres a hijos, en el convencimiento y no en la orden, en ideas igualitarias aplicadas a la familia. Hay cierta alergia ante la norma (…). Todo el mundo piensa que habría que restaurar algún tipo de autoridad, pero para empezar no podemos siquiera utilizar esta palabra que suena a dictadura.”[1]

Mientras sigamos oscilando  en extremos autoritarios, permisivos -y lo que es peor- indiferentes; se mantendrán los comportamientos agresivos, desafiantes, pendencieros, retraídos, egoístas, tiranos, déspotas, asociales, antisociales que tanto perturban la vida familiar, comunal y social.

La  creciente tendencia de madres-padres que no saben qué hacer con sus hijos, se constituye en un poderoso argumento que da cuenta de la necesidad imperante en nuestra sociedad de <<Nuevos Modelos de Crianza.>>  Modelos que indiquen qué hacer con nuestros hijos, por qué  hacer algo determinado y cómo hacerlo.

Ahora bien, describir y presentar esta realidad no es que sea un gran  aporte, eso lo tenemos claro. Nuestro interés va mucho más allá, nuestra motivación es intrínseca, viene de nuestras más profundas convicciones. Por esta razón nos interesa proponer alternativas viables a los modelos de crianza imperantes en nuestra sociedad (crianza permisiva, crianza autoritaria, crianza indiferente), cuyas dinámicas de extremos no permiten disfrute autentico en elOficio de la Crianza, sino que más bien hacen de la crianza un suplicio, un constante sufrimiento.

Para esto, nos hemos basado en nuestra Experiencia Vital como formadores de dos personitas maravillosas (nuestros hijos Orianna y Dante). En nuestra Experiencia Conceptual, como constructores de una propuesta teórica a partir de la cual es posible comprehender e interpretar de forma precisa las diferentes variables y necesidades biológicas, psicológicas, socioantropológicas que intervienen en el Oficio de la Crianza y afectan el sentir, el pensar y el actuar del ser humano. Asimismo, nos basamos en nuestra Experiencia de Trabajo como Formadores Afectivos que promueven, enseñan y practican la Crianza Formativa.

De esto es precisamente de lo que queremos hablarte, de un Modelo de Crianza acorde a las  permanentes necesidades humanas, acorde a las actuales y futuras demandas socioculturales. De un modelo que permite encauzar el Oficio de la Crianza para que sea lo que debe ser:  una fuente de satisfacción, disfrute, orgullo y mucha, pero mucha felicidad. Queremos hablarte  del  Modelo de Crianza Formativa.[2]

Sin más preámbulo, queremos compartirte el Propósito del MODELO DE CRIANZA FORMATIVA, es muy amplio, pero se puede sintetizar en tres palabras: CREAR CONEXIÓN AFECTIVA.

La Conexión Afectiva nos da  la posibilidad de influenciar tanto como queramos en el sentir, pensar y actuar de nuestros hijos. Nos da la posibilidad de ser una autoridad, un modelo a seguir y a mejorar por parte de nuestros hijos. Nos da la posibilidad de ganarnos el respeto de nuestros hijos y así, convertirnos en la  primera persona a la que asistan en busca de orientación, de consejo oportuno, de apoyo seguro. Nos da la posibilidad de ser sus guías en el agreste, turbulento, revoltoso, desafiante, fascinante, grandioso, majestuoso camino de la vida. Si no logramos hacerlo, lo harán con mucha más facilidad sus “amigos”, los  <grupos de pares>  donde suelen participar nuestros hijos. El “pequeño problema” radica en que muchas veces estos <grupos de pares> no son muy formativos que digamos, y se aprovechan de las frágiles personalidades, para manipular sus mentes e inundarlas con creencias, afectos y practicas  que pueden resultar muy nocivas, muy destructivas.

¿Pero, y cómo se crea Conexión Afectiva? Preocuparnos menos y ocuparnos más de nuestros hijos. De eso se trata. Preocuparnos menos por su mal comportamiento y ocuparnos más de generar estrategias, acciones concretas que permitan suplir sus necesidades. Sí. Así es, si queremos Crear Conexión Afectiva con nuestros hijos y gozar de la satisfacción que esto le otorga a nuestra existencia, debemos satisfacer las necesidades Biopsicosociantropológicas de nuestros hijos. Veamos de qué se trata.

Dice el prolífico pensador, investigador y cultivador de reflexiones afectivas José Antonio Marina,[3] que si queremos construir una conexión emocional profunda con alguien, debemos atender las necesidades de esa persona tanto como nos sea posible. Pues bien, para el Modelo de Crianza Formativa esta tesis aplica perfectamente. La Conexión Afectiva con nuestros hijos se logra si nos ocupamos de satisfacerles tres tipos de necesidades:

1. Necesidades Biológicas

2. Necesidades Psicológicas

3. Necesidades Socioantropológicas

 

1. NECESIDADES BIOLÓGICAS (Básicas y Complejas)

Sabemos que lo mínimo necesario para que un animal humano se mantenga vivo físicamente  y pueda cumplir con el ciclo natural de nacer, crecer, reproducirse y morir, es sumamente básico; no va más allá de comida, rancho y harapos. Sin embargo, no es raro encontrar que en no pocos casos, lo más elemental para sobrevivir, no es satisfecho por parte de madres y padres indiferentes frente a  la crianza de sus hijos. Para empezar bien nuestra tarea y avanzar en el propósito de Crear Conexión Afectiva, debemos asegurarnos que nuestros hijos tengan satisfechas sus Necesidades Biológicas Básicas de Alimentación, Vivienda y Vestido, así les damos la sensación de  tranquilidad, seguridad, confianza que repercute en una mejor disposición a nuevos aprendizajes. Asegurada la satisfacción de estas necesidades, es preciso pensar en satisfacer las Necesidades Biológicas Complejas. Estas radican en proporcionarles a nuestros hijos un Sentido de Comunidad.

Como animales sociales que somos necesitamos del otro y de los otros para que nuestra existencia sea más satisfactoria y menos vulnerable a la Soledad. Necesitamos sentirnos parte de algo, identificados con algo. Necesitamos del poder del grupo, de la construcción colectiva, de la cooperación, del apoyo mutuo,  de tener a quien cuidar y quien nos cuide, de tener a quien apreciar y quien nos aprecie, de tener a quien acompañar y quien nos acompañe, necesitamos de la Vida en Comunidad. Por esta razón, debemos asegurar que el Grupo Familiar (primer grupo en el que participan nuestros hijos) sea un poderoso campo de entrenamiento, donde se ejerciten en el desarrollo de Habilidades Afectivas Sociogrupales[4] con el propósito de garantizar un óptimo desempeño en la interacción con los grupos donde deben participar durante toda su vida (grupos de amigos, de estudio, de trabajo, de recreación, de formación etc.).

Si no propiciamos el desarrollo de Habilidades Afectivas Sociogrupales como el Conocimiento y la Valoración (evaluación de las creencias, roles, afectos y prácticas) del grupo; si no contribuimos con el aprehendizaje de una respetuosa y responsable Interacción con el grupo, fundamentada en el cumplimiento de deberes, respeto a las figuras de autoridad, trato interpersonal generoso, empático y asertivo; si no inculcamos una sana aceptación de sanciones cuando se cometen actos irrespetuosos e irresponsables con el grupo. Sencillamente estaremos condenando a nuestros hijos al rechazo  social a tener serias dificultades para ser aceptados por los demás y por ende al aislamiento, a la Soledad. Estaremos condenando nuestros hijos a ser mucho más vulnerables por no hacer parte de una vida de grupo, por no tener un pleno Sentido de Comunidad.

"Para educar a un niño hace falta un tribu." José Antonio Marina.

“Para educar a un niño hace falta un tribu.” José Antonio Marina.

2. NECESIDADES PSICOLÓGICAS (Básicas y Complejas)

Los animales que pertenecemos a la especie humana somos en extremo dependientes. Tardamos varios años en aprender a valernos por nosotros mismos, en ganar algo de autonomía; desde que nacemos necesitamos de extensos cuidados y  sobre todo, de una gran oferta de Alimento Afectivo que se suple con mucha <<Atención>> por parte de nuestra madre y demás tutores. Es una regla natural, y pasarla por alto impide que nuestro proceso de crecimiento y desarrollo -tanto físico como mental- sea óptimo. Necesitamos recibir Atención de nuestro entorno, pero también brindar Atención. La Atención es uno de los Recursos Psicológicos más valiosos que tenemos los seres humanos, pero también el más difícil de mantener encauzado. Nuestra vida esta rodeada de múltiples estímulos externos que compiten constantemente por robar nuestra Atención (conflictos interpersonales, problemas económicos, caer en adicciones, las cosas materiales, el sexo, la televisión, el mundo virtual, la educación, y un sin fin de cosas más…). El reto consiste entonces, en hacer constantemente esfuerzos adicionales para que nuestra Atención se mantenga centrada en Actividades Constructivas.

Volvamos al punto. Dentro de las Necesidades Psicológicas Básicas que debemos satisfacer en nuestros hijos se encuentra la de Atención. Prestarle Atención a nuestros hijos es lo mínimo que debemos hacer para contribuir con su Salud Afectiva y por supuesto, para Crear Conexión Afectiva. Cuando estamos llevando a cabo concientemente el Oficio de la Crianza; gran parte de nuestra Atención la enfocamos en nuestros hijos, lo cual es muy favorable y se verá gratamente recompensado con el orgullo que sentiremos al ver que nuestro hijos son seres seguros de si mismos y con Fortaleza Afectiva. Ahora bien, ¿Cómo podemos prestarles Atención Activa  a nuestros hijos? El principal elemento a tener en cuenta es el Compartirse.

Debemos aprehender a compartirnos tanto como sea posible con nuestros hijos. Para que se produzca Conexión Afectiva no podemos compartirnos de cualquier forma y sin un propósito claro. Es necesario que busquemos a nuestros hijos en su mundo, es allí donde debemos compartirnos con ellos, en sus intereses, en sus creencias, en su quehacer diario, en sus gustos y disgustos, en sus angustias e inquietudes, en sus penas, en sus glorias, en sus derrotas, en sus victorias. En fin, debemos convertirnos en visitantes asiduos al mundo de nuestros hijos, con el propósito de obtener información de ellos; así podremos conocerlos y comprehenderlos más y mejor. Si los conocemos más y los comprendemos cada vez mejor, necesariamente nuestras interacciones serán mucho más fluidas, efectivas y constructivas.

Ahora bien, si queremos que la tarea quede completa es necesario que también los invitemos a nuestro mundo. Que nos compartamos con nuestros hijos en lo que somos, en lo que hacemos, en lo que queremos, en lo que sabemos, en lo que anhelamos, en lo que logramos, en lo que fracasamos. Debemos permitir que nuestros hijos obtengan conocimiento de nosotros llevándolos a nuestro mundo.  En cuanto más nos compartamos con nuestros hijos, más conocimiento obtendremos de ellos y ellos de nosotros. En cuanto más conocimiento mutuo exista, más acertadas y efectivas serán nuestras interacciones. En cuanto más acertadas y efectivas sean nuestras interacciones más reciprocidad en el Aprecio habrá. En cuanto más reciprocidad en el Aprecio haya, más Conexión Afectiva se generará.

Al prestarle Atención a nuestros hijos estamos satisfaciendo sus Necesidades Psicológicas Básicas. Pero ahí no termina nuestra misión, también debemos satisfacer sus Necesidades Psicológicas Complejas. Estas se centran en el suministro de Estructura. De lo hábiles que seamos para suministrar Estructura (influenciarlos en lo que deben hacer, por qué lo deben hacer y cómo lo pueden hacer) a nuestros hijos depende lo que llegarán a Ser, a Saber y a Hacer.

Específicamente debemos suministrar a  nuestros hijos tres tipos de Estructura: Afectiva, Cognitiva, Expresiva.

La Estructura Afectiva tiene como propósito que nuestros hijos aprehendan a <<Interactuar>> consigo mismos, con los otros y con los grupos. Esto puede ser posible si ellos logran reconocer y comprehender, el funcionamiento del Sistema Afectivo. El Sistema Afectivo esta constituido por Herramientas Afectivas[5] (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores, Principios) y Habilidades Afectivas[6] (Intrapersonales, Interpersonales, Sociogrupales). Para que nuestros hijos puedan tener un óptimo Desarrollo Afectivo es necesario que aprehendan cómo utilizar las Herramientas Afectivas y a desarrollar  Habilidades Afectivas.

Las Herramientas Afectivas y las Habilidades Afectivas nos permiten sentir, pensar y hacer. Si por el Sistema Afectivo de nuestros hijos circula la mayor parte del tiempo EmocionesSentimientos y Actitudes positivas, tendrán más posibilidades de llegar a actuar basados en Valores. Estos habilitan el sentir y pensar, para que las  actuaciones de nuestros hijos tengan en cuenta el Bien-estar de su entorno; familiar, comunal y social. Si las actuaciones de nuestros hijos están guiadas principalmente por Valores, tendrán más posibilidades de llegar a actuar basados en Principios. Al llegar a actuar basados en Principios serán capaces de ir  más allá  de si  mismos, de su entorno más cercano. Actuar basados en Principios implica que nuestros hijos en su adultez contarán con un interés y un accionar genuino que contribuye con el avance de la especie humana, con el Bien-estar de la humanidad.

En la medida que su Sistema Afectivo se desarrolle mediante el uso apropiado de  Herramientas Afectivas (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores y Principios) y la puesta en práctica de Habilidades Afectivas (intrapersonales, interpersonales, sociogrupales), sus interacciones consigo mismos, con el otro y con los otros serán mucho más constructivas, eficientes y provechosas. Veamos ahora cuáles son las Habilidades Afectivas (intrapersonales, interpersonales, sociogrupales) que junto con las Herramientas Afectivas (Emociones, Sentimientos, Actitudes, Valores, Principios) integran el Sistema Afectivo.

Nuestros hijos aprehenderán a relacionarse adecuadamente con ellos mismos mediante el desarrollo de Habilidades Afectivas Intrapersonales como el Autoconocimiento (les permite a nuestros hijos saber quienes son, qué quieren, para qué son buenos). La Autovaloración (les permite tener una autoestima estable, tener capacidad para evaluar su desempeño en sus diferentes roles y tener pleno sentido de autocuidado). La Autoadministración (les permite hacer un manejo adecuado de los recursos psicológicos como el tiempo, la atención, los vínculos el conocimiento y de los recursos materiales como el dinero). El Autogobierno (les permite aprehender a manejar dos emociones fundamentales; el placer y la ira).

Para que aprehendan a Interactuar con los otros es necesario el desarrollo de Habilidades Afectivas Interpersonales como el Conocimiento Interpersonal (les ayuda a saber de quién se están rodeando, que afectos y creencias motivan el comportamiento del otro), la Valoración Interpersonal ( les ayuda a evaluar a los demás, a leer la intención del otro y cuando es preciso, a cuidar y apreciar al otro), la Interacción interpersonal (les ayuda a fortalecer los vínculos mediante la práctica de  habilidades como la Empatía y la Asertividad). Por último, para que aprehendan a interactuar con los grupos es necesario el desarrollo de Habilidades Afectivas Sociogrupales como el Conocimiento Sociogrupal (contribuye con la facilidad para ser aceptado y reconocido en los grupos donde desean participar)  la Valoración Sociogrupal (contribuye con la capacidad para evaluar la conveniencia de participar en un determinado grupo) la Interacción Sociogrupal (contribuye con la puesta en práctica de valores como el respeto y la responsabilidad).

Bien, hasta aquí vimos a grandes rasgos en que consiste la Estructura Afectiva que deben tener nuestros hijos. Ahora veamos rápidamente en que consiste la Estructura Cognitiva.

El suministro de Estructura Cognitiva tiene como propósito que nuestros hijos aprehendan a <<Pensar>>. Para esto es necesario que  desarrollen habilidades para Leer, Escribir y Enseñar. Asegurarnos que nuestros hijos aprehendan a acceder al conocimiento mediante la puesta en práctica de Habilidades Lectoras, contribuye con la formación de criterio propio, con la capacidad para argumentar, con la habilidad para interpretar, para comprehender, con la capacidad para proponer, para crear, con el fortalecimiento de su mente para evitar que sean fácilmente influenciables, manipulables. Así mismo, la destreza que desarrollen para Escribir les permitirá aprehender a comunicar con facilidad, a procesar la información, a interiorizar de forma más efectiva los conocimientos aprendidos, a  hacer interpretaciones mucho más certeras y profundas, a tener un mayor grado de comprehensión de la realidad. Y al ejercitarse en la Enseñanza de lo aprendido, siempre se generarán nuevos aprendizajes, nuevas interpretaciones, nuevos avances,  nuevas construcciones colectivas del conocimiento, que a su vez, permitirán la generación de conocimiento mucho más relevante. Por último, pero no por ello menos importante, se encuentra la Estructura Expresiva.

El propósito de la Estructura Expresiva es el de enseñarle a nuestros hijos a <<Trabajar.>> La mejor forma de enseñar a nuestros hijos a trabajar es brindándoles las oportunidades, posibilidades,  y recursos mediante los cuales sea viable ExplorarIdentificar y Desarrollar su Talento[6]. Nuestra sociedad demanda trabajadores, pero no cualquier tipo de trabajador, se requieren Trabajadores Talentosos. El desempleo se encuentra en ascenso constante, un cartón que nos acredite  como profesionales ya no es garantía de nada, de hecho,  hay sobreoferta de profesionales, pero escasez de Talentosos.

Vale la pena apostarle al Talento. Vale la pena ocuparnos de Explorar el Talento de nuestros hijos. Esto lo podemos llevar a cabo, exponiéndolos a diferentes escenarios, espacios,  vivencias. Más específicamente debemos exponerlos a Experiencias Práxicas (deportes, tecnología, naturaleza, expresión corporal, etc). Experiencias Psicológicas (hablar en público, liderar grupos, enseñarle a los demás). Experiencias Conceptuales (grupos de ciencia, de investigación). Experiencias Artísticas (literatura, música, danza, pintura, teatro). De esta forma podremos observar -bien sea por nuestra cuenta, o con ayuda de conocedores del tema- el desempeño que tienen nuestros hijos en cada una de estos mundos con respecto al promedio. Podremos observar la facilidad con que realizan una determinada actividad, el grado de concentración que alcanzan, con qué aptitudes cuentan, etc.

También es clave tener en cuenta el conocimiento de si mismos (Autoconocimiento) que tengan nuestros hijos, pues les permitirá  saber que quieren, que les gusta realmente, con qué se siente más cómodos, en que espacios se desenvuelven con más facilidad y disfrutan más. Lo que viene después es la Identificación del Talento. Si la exploración fué lo suficientemente nutrida; la observación sistemática y nuestro hijo cuenta con habilidad para evaluarse a sí mismo (Autovaloración); con toda seguridad se podrá saber con claridad para qué es bueno, en qué se puede desarrollar, a qué se puede dedicar, en que campo puede llegar a ser un Trabajador Talentoso. Cuando se llega a este punto, lo que resta es Desarrollar el Talento. La clave para el Desarrollo del Talento radica en saber acceder al conocimiento propio del campo de interés y practicar, practicar, practicar y practicar. Se deben acumular horas y Horas de Practica, exactamente un mínimo de 10.000 Horas de Práctica (de acuerdo con los expertos en el tema) son las necesarias para desarrollar un talento.

De esta forma, nuestros hijos serán personas que disfrutan  y sienten pasión por lo que hacen. No tendrán que resignarse con lo que les toca hacer, sino que harán lo que realmente les gusta,  podrán dedicarse a eso para lo que verdaderamente son buenos. Podrán ser creadores en su campo, aportarle a la sociedad a partir de su saber y por supuesto podrán Conquistar su Autonomía. Esta es la mejor forma de enseñarle a trabajar a nuestros hijos; brindándoles las herramientas necesarias para que logren convertirse en Trabajadores Talentosos. ¿Qué te parece?

Si suministramos una sólida y clara Estructura a nuestros hijos, sus vidas no carecerán de Sentido. Por lo tanto, contarán con la suficiente Fortaleza Afectiva que les previene de caer en sórdidos  estados de Depresión. Hasta aquí, te hemos mostrado a grandes rasgos cuales son las Necesidades Biológicas y Psicológicas que debemos satisfacer en nuestros hijos. Ahora te contaremos como podemos contribuir con la trascendencia, con el pleno Sentido de Vida, con el Reconocimiento Social y con la forma en que nuestros hijos le pueden aportar a la sociedad.  Te hablaremos de las cruciales Necesidades Socioantropológicas.

3. NECESIDADES SOCIOANTROPOLÓGICAS (Básicas y Complejas)

Es posible que el lugar que ocupamos en la sociedad en parte, lo determine la artificiosa creencia del “éxito.” Es posible que la primera relación práctica que se hace al pensar en el constructo “éxito” tenga que ver con la capacidad de un individuo para acumular riqueza material.  Es posible que algunos individuos adopten esta creencia, como el único camino posible para satisfacer la humana necesidad de Reconocimiento Social. Es posible que debido a la imperante inequidad social muchos se sientan profundamente frustrados, en su intento por obtener reconocimiento social a través de la acumulación de riqueza material. Es posible que quienes logren algo de reconocimiento por haber acumulado riqueza material, se hayan olvidado de acumular Riqueza Afectiva y Riqueza Intelectual, y por ende lleven vidas carentes de Significado Vital, vidas carentes de Sentido.

Para quienes no tenemos como fin último en la vida el “ser exitosos” sino vivir una Vida Gratificante, podemos optar por el auténtico Reconocimiento Social que se obtiene como recompensa por trabajar ardua y dedicadamente en la construcción de los roles de la adultez (pareja, madre-padre, trabajador). Sin ninguna otra pretensión más que la de hallarle pleno Significado Vital a nuestra existencia mediante el Aporte Social  que podemos hacer, al construir una sólida relación de pareja, al criar hijos talentosos para vivir, convivir y supervivir, al trabajar en aquello que nos apasiona y nos da la tranquilidad necesaria para pensar en los demás, para hacer posible que nuestro trabajo contribuya con nuestro Bien-estar y con el Bien-estar de nuestro entorno.

Una buena forma de ayudarle a nuestros hijos a suplir la Necesidad Socioantropológica Básica de Reconocimiento Social consiste en prepararlos, en formarlos para que logren tener un satisfactorio desempeño en los roles de la adultez. Como ya lo mencionamos; en el rol de pareja, en el rol de padre-madre, en el rol de trabajador. De esta forma, nos aseguramos que nuestros hijos obtengan Reconocimiento Social por la capacidad para construir una sana, fructífera y satisfactoria relación de pareja que sea fuente de felicidad. Por la capacidad de ser padres-madres, comprometidos y dedicados conscientemente al Oficio de la Crianza, a la formación de seres humanos bondadosos, altruistas, benevolentes.Por lacapacidad para desempeñarse como Trabajadores Talentosos, haciendo lo que les gusta, lo que realmente les apasiona,  y no lo que les toca. 

El auténtico Reconocimiento Social es el resultado de querer, saber y trabajar dedicadamente para tener un óptimo desempeño en cada uno de nuestros roles de la adultez (pareja, madre-padre, trabajador). La mayor parte de nuestras vidas la pasamos siendo adultos, por esto, desde el Modelo de Crianza Formativa propendemos por el desarrollo de Habilidades Afectivas que nos permitan y les permitan a nuestros hijos tener un óptimo desempeño en dichos roles. Al asegurarnos que nuestros hijos suplan su necesidad de Reconocimiento Social, también garantizamos que logren suplir la Necesidad Socioantropológica  Compleja de Significado Vital.

El Significado Vital viene dado por el Aporte Social. Un desempeño notable en los roles de la adultez (pareja, padre-madre, trabajador), necesariamente le aporta al entorno social; bien sea la familia, la comunidad, la sociedad y a la misma humanidad. Cuando sentimos que nuestra existencia sirve de ejemplo para transformar vidas, para contribuir con avances auténticos de nuestro entorno; cuando ponemos nuestro talento en pro de una causa que impacte genuinamente la sociedad… en ese momento nuestra existencia cobra pleno Sentido. Una vida con pleno Sentido es una vida que merece ser vivida, es una vida que no contempla la posibilidad de extinguirse antes de tiempo.

Por ahora, sólo nos resta decirte que al ocuparnos de satisfacer las Necesidades Biológicas, Psicológicas y Socioantropológicas que permiten Crear Conexión Afectiva con nuestros hijos; los estamos dotando de una poderosa Vacuna Afectiva contra la Soledad, al brindarles desde el seno familiar un Sentido de Comunidad. Contra la Depresión, al suministrarles una clara Estructura Afectiva, Cognitiva y Expresiva. Y contra el Suicidio, al ayudarles a encontrar  Significado Vital  a su existenciaAsí es, con ComunidadEstructura y Significado Vital, vacunamos a nuestros hijos de estos tres temidos males que amenazan con invadir nuestra sociedad. No esta de más advertir, que al Crear Conexión Afectiva con nuestros hijos les ayudamos a evitar colosales sufrimientos en su vida de pareja, en la crianza de sus hijos y en su vida como trabajadores.

Esperamos que la información aquí compartida, haya sido de tu interés y pueda contribuir con el desarrollo en tu rol de madre-padre. Si te identificas con el Modelo de Crianza aquí planteado, podrás seguir profundizando en el mismo, a través de los artículos que continuaremos compartiéndote.


[1] Marina José Antonio. El aprendizaje de la sabiduría/ Aprender a vivir/ Aprender a convivir. Pag.251

[2] La noción de Crianza Formativa y las primeras bases de este modelo proceden de la Psicología Afectiva. Una criatura concebida por Miguel De Zubiría.

[3] Ibid.Marina José Antonio Pag.233

[4] La Psicología Afectiva denomina a estas habilidades competencias afectivas.

[5] La Psicología Afectiva denomina a estas herramientas instrumentos afectivos.

[6] En lo que respecta al Talento, este Modelo se basa  en los planteamientos de  Miguel De Zubiría. Libro Psicología del Talento y la Creatividad.

HEMOS ELEGIDO UNA PERSONALIDAD FORMATIVA

ENERO 17 DE 2013 065

A pesar de los determinismos biológicos, psicológicos y socioculturales, hemos aprehendido que aun queda un margen para la libre elección  Estudiando nuestra propia vida, identificamos que desde muy pequeños nos resistimos intuitivamente a los determinismos, a los caminos señalados, a los senderos densamente transitados.

Por eso hoy, cuando nuestra existencia nos marca 30 y 32 años en el calendario, siendo conscientes de las personalidades que hemos heredado y aprendido; queremos mediante este escrito ejercer un acto de soberanía sobre nuestras propias vidas. Hemos elegido una Personalidad Formativa.

Somos muy conscientes que de este tipo de personalidad se deriva un modo de actuar especifico e incluso una nueva identidad. Por este motivo, ya estamos en capacidad de empezar a definir lo que Somos y lo que Seremos.

El primer elemento de lo que Somos son nuestros Roles. El segundo nuestros Afectos, y el tercero nuestras Creencias.

Cada uno de los roles que nos plantea esta personalidad que hemos elegido tiene un Afecto constituyente, mas específicamente una Actitud, una Actitud Formativa. Quiere esto decir que frente a cada uno sus roles, una Personalidad Formativa asume una Actitud Formativa. La creencia fundamental que sostiene esta postura, es que asumir una Actitud Formativa, es una poderosa Estrategia de Vida para llegar a Ser unos Seres Humanos que actúen predominantemente basados en Principios; que tengan una comprehensión sistemica de Si Mismos y de la Vida; y sobre todo, que sean genuinamente Altruistas. Esto es justamente lo que Seremos, pero para lograrlo hemos comprehendido que debemos establecer unos Proyectos Vitales, unos medios para alcanzar esos fines.

Los Proyectos Vitales están directamente relacionados con los Roles. El primero de ellos es la construcción de un Yo Formativo a partir de nuestra propia biología como hembra y macho humanos; nuestra dimensión psicológica femenina y masculina; y de la construcción sociocultural que proponemos, es decir; una Mujer Formativa y un Hombre Formativo.

Con un Yo Formativo de base, nuestro segundo Proyecto Vital es el Emparejamiento Formativo. La creencia que sostiene este proyecto es que como Pareja, debemos Trabajar Juntos en la satisfacción de nuestras Necesidades Afectivas: biológicas (Sexo y Comunidad), psicológicas (Compañía y Estructura) y socioculturales (Apoyo y Significado).

Creemos que donde hay una Pareja sana habrá una Familia sana, y donde hay una Familia sana habrá sociedad sana. Por eso nuestro tercer Proyecto Vital es practicar una Crianza Formativa. Como individuos, como Pareja, como Madre y Padre, somos conscientes que la formación de nuestros hijos (Orianna y Dante) está bajo nuestra entera responsabilidad. Por tal motivo, aspiramos a hacer de ellos unos Seres Humanos afectivamente desarrollados, intelectualmente autónomos y expresivamente talentosos.

El cuarto Proyecto Vital es el Trabajo Formativo. Creemos que hay dos tipos de trabajo: el que se hace por Vocación y el que se lleva a cabo por obligación. El primero es para Fluir, el segundo para subsistir. La Formación Afectiva es nuestro trabajo, pero mas que eso es nuestro Oficio, incluso, nuestra Identidad, nuestra Vocación. Nacimos para ser Formadores Afectivos.

De nuestro Oficio como Formadores Afectivos se desprende una inevitable responsabilidad: el Liderazgo Formativo. Este es nuestro quinto Proyecto Vital. Construir una Comunidad Formativa integrada por Formadores Afectivos. Mujeres y Hombres que construyendo una Personalidad Formativa, practicando un Emparejamiento Formativo, una Crianza Formativa, un Trabajo Formativo y liderando una Comunidad Formativa, contribuiremos con la construcción de una Cultura Formativa. Una nueva cultura alimentada por unos nuevos Actores Sociales. Ciudadanos Formativos que comprehendemos la importancia y pertinencia de la Formación Afectiva para aprehender a vivir y convivir con Bien-Estar en un mundo globalizado y multicultural. Un  mundo en el que se requiere mucha sapiencia para evitar caer en los extremos políticos  religiosos, tribales, nacionalistas, sexistas, económicos, educativos, consumistas y guerreristas que están a la orden del día en la época que nos ha tocado vivir.

De Ghandi aprehendimos que debemos ser el cambio que deseamos ver en el mundo. Somos Luz Adriana Tirado Velandia y Andrés Paz y hemos elegido encarnar una Personalidad Formativa para vivir, morir y trascender en una Sociedad Formativa.